Más allá de ser el eslogan de la famosa cerveza Quilmes , el sabor del reencuentro, en la vida, posee una connotación más poderosa, incierta y desconocida. Esto, hasta que tenemos la prueba empírica e irrefutable de ser parte de uno. La entrada de hoy la inspiró un grupo de personas que pasaron desapercibidos en la costumbre, y que hoy son "retroalimentadores" de los buenos días. Gente que dejó atrás etapas conviviendo, y que hoy cada uno comparte su discurso del presente, mezclando su relato con anécdotas de un pasado guardado en un baúl recién desempolvado. No todos vivimos anhelando reencuentros, pero cuando la posibilidad de uno se presenta, es inevitable para nuestro instinto humano no hacer externo el deseo a involucrarnos, a recordar, a mirar el ayer con los ojos de hoy, a responder el ¿que sería de aquel/aquella?. Y no hay porque alarmarse, ya que a criterio de quien les escribe, la curiosidad es, y debe ser, parte de nuestros días. El por qué de ello rad...
Placer es plasmar en unos párrafos lo que para nosotros tiene el suficiente valor para ser conservado en el papel. Y es que escribiendo se vive paso a paso, día a día, página por página.